La marihuana en el siglo XX (5)
En 1928 el 28 de septiembre, el Acta de drogas peligrosas de 1925 llega a ser ley y el cannabis entra a ser ilegal en Gran Bretaña.
La ratificación fue suscrita por Gran Bretaña simplemente para suprimir su tráfico en las colonias y en los territorios dependientes.
Por aquel entonces no había ningún problema social con relación a la marihuana ni perspectivas de que esto fuera a cambiar.
En España, el tráfico de estupefacientes se regula por el Real Decreto de 30 de abril de 1928, que, inspirado en el Convenio Internacional de Ginebra de 1925, fue completado el 13 de noviembre de 1928.
Fue promulgado por la dictadura de Primo de Rivera , en el que se estima como delito agravado contra la salud pública el tráfico de drogas o estupefacientes.
En esta década se va a producir la prohibición total del venta y consumo de cannabis por parte de los EE.UU.
La ideología puritana norteamericana destaca los aspectos de la marihuana como paganos e idolátricos. Así como su inclusión en la lista de sustancias meritorias del control internacional.
También se debe a la crisis económica de 1929; los emigrantes de los años 20 ya no son tan bien acogidos, el desempleo aparece, y se ven como una masa de problemas (allá donde estuvieran los mejicanos aparecía la marihuana).
En 1930 una investigación realizada por el fiscal del distrito de Nueva Orleáns, a fin de establecer correlaciones entre consumo de marihuana y crimen; descubrió que de 450 condenados por delitos graves, 125 eran fumadores regulares de marihuana.
Más o menos la mitad de los asesinatos y la quinta parte de los condenados por asalto, hurto y robo eran consumidores habituales del cáñamo.
La investigación no concluye que la marihuana originara o facilitara esos delitos; tales cifras sólo muestran que en una determinada comunidad la gente que comete delitos graves se inclina también a fumar marihuana.
En conclusión, que no existe relación entre marihuana y delito;
Otra investigación, realizada en Nueva York, entre 1932 y 1937, se revisaron fichas sobre unos 17.000 delitos graves y 75.000 leves , pretendía encontrar la relación entre marihuana y delito.
Las conclusiones son que no había relaciones entre infracciones penales graves, homicidios o delitos sexuales y marihuana. El resultado fue confirmado 22 años después por otro estudio de 14.954 sentencias de los tribunales de Nueva York.
En 1931 se crea en los EE.UU. el F.B.N. (Oficina federal de narcóticos). A su cabeza se coloca Anslinger (estuvo desde 1931 hasta 1962).