DR. LUIS BRUNO BLANCH - COMISIÓN DE SALUD

Sra. Presidenta de la Comisión de Salud (Dip. Gaillard).

- El doctor Luis Enrique Bruno Blanch es director del Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Bioactivos del Departamento de Ciencias Biológicas la Universidad Nacional de La Plata. El Grupo de Investigación en Química Medicinal se inició en 1998, centrando su interés en el descubrimiento y desarrollo de fármacos antiepilépticos mediante la aplicación de distintas metodologías. El 80 por ciento de los pacientes epilépticos mundiales vive en países subdesarrollados y de ellos, el 30 por ciento son fármaco-resistentes a los medicamentos actuales.
El objetivo es aportar nuevos fármacos anticonvulsivos que superen la fármaco-resistencia y la serie de efectos adversos que presentan los medicamentos actuales.

Tiene la palabra el doctor Bruno Blanch.

Sr. Bruno Blanch.

- Buenas tardes. Muchas gracias por darme la oportunidad de manifestar mi opinión al respecto. En primer término, quiero decir que soy doctor en química orgánica y, particularmente, en la parte de productos naturales y fármacos bioactivos. Fui cofundador del primer magister en plantas medicinales que hubo en el país y existen varias tesis vinculadas a la extracción y determinación de actividad de principios activos en el sistema nervioso central.

Lo que quiero decir –sin recargar demasiado mi exposición con aspectos químicos es que el cannabis, independientemente de dónde sea, tiene 105 moléculas diferentes, a lo que acompañan 200 terpenoides distintos. El aceite está constituido por múltiples componentes y en este momento no sabemos cuáles son activos y cuáles no, o si en determinada oportunidad existen acciones sinérgicas que permitan que aumente su actividad. Esto lleva a que sea necesario realizar investigaciones. El aceite que se está importando no tiene controles ni existen estándares. Nosotros sabemos que tenemos sustancias –tal como yo lo determiné en su momento, en el año 2003 y que el cannabidiol tiene actividad anticonvulsiva. Esta determinación surgió a partir de metodologías computacionales de screening virtual.

Se conocen las acciones del tetrahidrocannabinol y las acciones psicotrópicas, pero tenemos una infinidad de estructuras que no se sabe qué son. Obligadamente, creo yo, hay que descansar en los recursos que ha destinado el Estado a las universidades y centros de investigación para que profundicemos la investigación y sepamos cuáles de esas moléculas son activas y qué función cumplen. Estamos hablando de la salud de nuestra población. En este sentido, tenemos que diferenciar dos momentos diferentes. Por un lado, el momento en el que iniciamos las investigaciones –que no sabemos cuándo vamos a poder obtener datos concluyentes y, por otro, el de comprender que una parte de la sociedad obligadamente tuvo que producir su cannabis para abastecerse. Estos son los dos problemas. Las universidades tienen recursos formados y equipamiento suficiente para abordar este tipo de investigaciones. Sería la primera vez que hacemos un trabajo en el que los principios activos son producidos y terminados en un medicamento. No estamos hablando del aceite de cannabis como objetivo, sino de un medicamento que sirva para solucionar problemas de la sociedad.

No podemos mirar para otro lado. Han pasado muchos años. El primer trabajo en el que yo hablo de cannabis es del año 2003; han pasado trece años y todavía estamos pensando qué se puede hacer. No se ha avanzado significativamente. Estamos usando cannabis obtenidos en otros países y nosotros no somos capaces de buscar una solución para el problema social que tiene nuestra sociedad.

Desde que en 1800 empiezan los registros, entre el 30 y 40 por ciento de los pacientes epilépticos son refractarios. Es decir, no hay medicamento ni conjunción de medicamentos que sirvan para curar el problema de crisis epiléptica. Lo único que hemos encontrado y conocemos es el cannabis.

¿Cuál es el problema del cannabis en este momento?

Voy a hacer una analogía con el vino para explicarlo. La calidad del vino depende de su terroir, del medio donde está la viña, que es lo que va a determinar que tenga más o menos metabolitos secundarios, que son los principios activos desarrollados. Obligadamente, eso tendrá un control y una determinación de calidad respecto de lo que se está ofreciendo.

Esto es lo que nos va a dar la seguridad del resultado cuando uno lo administre al paciente. A modo de ejemplo, la mayor parte de la literatura actual internacional, de acuerdo con el lugar donde se aplique, tiene resultados dispares porque se está dando aceite de cannabis con plantas que fueron cultivadas en distintos lugares y en distintas condiciones. Esto lleva a que las respuestas sean diferentes.

En consecuencia, se hace imperioso trabajar con cannabis, hacer investigación y tratar de suplir de alguna manera las necesidades de las familias que han tenido que abordar la solución para sus hijos de forma clandestina o fuera de la ley. Desde mi punto de vista, esta es una necesidad imperiosa y espero que se le dé alguna solución.

 

Fuente: Honorable Cámara de Diputados de la Nación